Civilización y cultura

Repensar el nacionalismo

El liberalismo 1. liberalismo y neoliberalismo.

Alexander Rüstow

Ahora bien, por paradójico que parezca, los pocos intelectuales que aceptan definirse como «neoliberales» —por ejemplo, históricamente Alexander Rüstow (1950) o en la actualidad Brad DeLong (1999) o Samuel Hammond (Smith, 2017)— son intelectuales que presentan el neoliberalismo como una tercera vía entre el liberalismo tradicional y el socialismo, esto es, como una especie de socialdemocracia o socioliberalismo: economía de mercado globalizada más Estado de bienestar.

Rallo, Juan Ramón. Liberalismo (Spanish Edition) . Grupo Planeta. Edición de Kindle.

El proyecto de estudio

Este texto forma parte de un análisis más o menos divulgativo del liberalismo, y que se desarrollará en diversos artículos que serán tan breves como sea posible. Todo fenómeno se ha de estudiar seriamente, y creo que es necesario efectuar esta evaluación divulgativa porque hay mucho desconocimiento del tema. Así, por un lado y habitualmente, se confunde liberalismo con neoliberalismo y aunque hoy en día se utiliza el término “neoliberalismo” como sinónimo de “ultraliberalismo” (de manera que se ha olvidado su sentido original), inicialmente sus significados eran bastante distintos. Por otra parte, al liberalismo se le atribuyen postulados e ideas que un liberal no aceptaría ni de lejos. Por ello, para ir explicando qué es realmente el liberalismo, si queremos introducirnos en el tema y avanzar con un poco de paso firme, tenemos, ante todo, la obligación de distinguirlo del neoliberalismo. Y esto es lo pretende hacer este primer escrito. El segundo será el de analizar aquellas ideas que se atribuyen al liberalismo y que ningún liberal aceptaría, pero eso será en los artículos siguientes.

El neoliberalismo, doctrinalmente, es muy distinto a lo que comunmente se entiende como tal

Básicamente, podríamos decir que el neoliberalismo existe como ideología, pero en sus comienzos no tiene nada que ver con aquello en lo que habitualmente pensamos cuando oímos la palabra “neoliberalismo”. En general, se considera que el neoliberalismo pretende eliminar el estado y acabar con todo tipo de control y de regulación estatal. Internet está repleta de estas interpretaciones, pero se olvidan de una parte importante de la historia del liberalismo, y del debate de la Sociedad Mont-Pèlerin. Axel Kaiser nos explica algo sobre los orígenes del neoliberalismo, en la conferencia recogida en el vídeo referenciado al pie con el número 11 . Y nos daremos cuenta, si lo vemos, que se no se trata, ni mucho menos, de liberalismo radicalizado. En todo caso, sólo el anarquismo, el libertarianismo y lo que se llama “anarco-capitalismo” pretenden eliminar el estado. El primero quiere eliminar también la propiedad privada y el capitalismo, el segundo quiere mantenerlos.

El término neoliberalismo fue acuñado por el exsocialista Alexander Rüstow, que pretendía crear, según Wikipedia,

una nueva doctrina económica diferenciada al liberalismo, reuniendo las ideas del fascismo, nacionalismo, socialismo y comunismo de esa época, por eso las máximas escuelas de liberalismo, como la Escuela Austríaca y la de Chicago no aceptan al neoliberalismo como una rama del liberalismo. Rüstow no era liberal, sino que era socialista.

Así, el neoliberalismo estaría más cerca de una extraña idea de socialdemocracia que del liberalismo. Buscando fuentes más rigurosas y consultando textos procedentes Google académico, he encontrado dos que nos explican qué fue, realmente y en origen, el neoliberalismo. El primero es Los orígenes del neoliberalismo: del Coloquio Lippmann a la Sociedad del Mont-Pèlerin, el segundo : ¿Tiene Chile una Economía Neoliberal?2 3Nos dicen lo siguiente:

Como vemos, el neoliberalismo de Lippmann y Rougier es profundamente diferente del liberalismo tradicional. Se trata de un liberalismo intervencionista modernizado, más humano, consciente de las tareas que se imponen al Estado en las condiciones de hecho creadas por el gran capitalismo y la democracia. Dicho liberalismo sería susceptible de reclutar adeptos en los medios populares que se habrían alejado del viejo liberalismo debido a su inadaptación al mundo moderno, su desconocimiento de las exigencias nacionales y su ausencia de sensibilidad social. Este nuevo liberalismo (neoliberalismo) rejuvenecido y ampliado recobraría así la posibilidad de ejercer sobre la evolución de las sociedades la acción que tuvo a finales del siglo xviii y principios del xix, y que posteriormente perdió. Pero la dificultad a la cual se corre el riesgo de enfrentarse –y que ya brota en el libro de Lippmann– es la fijación de la línea fronteriza que separaría este liberalismo social del intervencionismo y del socialismo. Así como la demarcación era fácil cuando se trataba de las posiciones estrechas y rígidas del viejo liberalismo, se vuelve vaga el día en que se considera como compatible con la doctrina liberal un programa de acción positiva del Estado en el orden económico y una subordinación de las preocupaciones de utilidad y de riqueza a inquietudes de poder nacional o justicia social (economíaunam vol. 15, núm. 43, enero-abril, 2018. Journal of Economic Literature)

El liberalismo planteaba que el libre mercado, sin regulación, siempre llegaría a un óptimo social. La historia mostró que esto no era el caso: que habían fallas de mercado, tal como sucede con los monopolios y oligopolios que quitaban el poder del consumidor para influir el mercado. Sin embargo, había algunos que, a pesar de reconocer los problemas del liberalismo, tuvieron la esperanza de enclavar un derivado de la teoría, o sea, el nuevo (neo)-liberalismo. El primero de ellos fue Alexander Rüstow, quien introdujo el término cuando dio un discurso a la Asociación de Economía de Alemania en 1932 titulado “Economía libre, estado fuerte” (ibíd. 14). En este discurso, Rüstow criticó el intervencionismo estatal, tras un argumento de ineficiencia e interferencia con la competencia del mercado, pero también enfatizó la necesidad de una fuerte regulación del libre mercado para definir e imponer el comportamiento positivo del mercado. Así, el neoliberalismo original también cree en el poder de los mercados competitivos y autónomos del liberalismo, pero además considera que el rol del gobierno es clave para regular el mercado donde éste falla.

Así, que nada que ver con lo que nos cuentan las tesis izquierdistas sobre el tema. Podemos hacernos una idea de lo que es el neoliberalismo en relación con el liberalismo en este gráfico extraído del mismo texto:

Neoliberalismo y bienestar social

Pero además, este neoliberalismo no renunciaba al estado del bienestar social:

La estabilidad político-social es un ejemplo de una de las instituciones de Röpke y Müller-Armack, sobre las que se basan los libres mercados. Es una condición necesaria para hacer negocios, que se manifiesta en el imperio de la ley y la seguridad de la población. Además de crear un ambiente para los negocios, también hay que preocuparse del bienestar total de la gente. Para muchos, esto implica el acceso a sistemas básicos como los del salud, educación y jubilación. Además, se trata de relaciones pacíficas dentro del país, de modo de que no haya gran tensión entre diferentes grupos sociales (etnias, razas, clases, etc.) Texto extraído también de ¿Tiene Chile una Economía Neoliberal?

Más definiciones de neoliberalismo

Más allá de ello, en Internet podemos encontrar otras definiciones, como por ejemplo:

Si te cuestionas quién es el padre del neoliberalismo, debes saber que es Friedrich von Hayek, un economista austriaco que continuó con la tradición liberal iniciada por Adam Smith y aboga por una concepción mínima del estado y por la justicia social. Friedrich von Hayek publicó El camino de la servidumbre un libro que recoge los pilares ideológicos del neoliberalismo. El neoliberalismo nace para hacer frente a la intervención del estado y toma fuerzas en el siglo XX, en los años 20 y en la década de 1970. Este tipo de economía o doctrina pretende que el estado únicamente cumpla con sus funciones fundamentales y con la intención de organizar la sociedad. Es decir que debe encargarse de que se cumplan las leyes y las normativas económicas así como los impuestos. Por lo tanto, el neoliberalismo favorece la privatización de las empresas para que la economía se desarrolle correctamente. A pesar de que los lugares donde se ha impuesto el modelo neoliberal la aplicación de este tipo de economía es muy distinta, todos reúnen una serie de particularidades. Sigue leyendo y conoce las características fundamentales del neoliberalismo:

Flexibilidad laboral: se regulan y se eliminan ciertas restricciones e impuestos de la actividad económica con el objetivo de favorecer también el incremento del capital del sector privado.

Intervención del estado: una de las características del neoliberalismo consiste en que el estado interviene únicamente para promover la libre competencia y cómo árbitro.

Apertura de los mercados extranjeros: con el fin de conseguir un mayor crecimiento económico una de las características del neoliberalismo es abrir las fronteras y permitir el libre mercado.

Mercado competitivo: a raíz de las particularidades anteriormente citadas se trata de una economía que favorece el mercado libre y es muy competitivo.

Responsabilidad individual frente a la colectiva: esto significa que los individuos son iguales ante la ley, pero a la vez tienen una serie de habilidades por lo que deben prosperar y ser individuos independientes que generen el crecimiento del ámbito económico y social del país4

La definición izquierdista de neoliberalismo

Pero esta definición confudiría el minarquismo con neoliberalismo, así que, según ésta, serían como términos sinónimos. Por eso muchos liberales dicen que el neoliberalimo, tal y como se lo conoce hoy en día, se trata meramente de una ficción inventada por la izquierda, y consideran que no hay nada análogo al neoliberalismo, ya que este neoliberalismo seria directamente un liberalismo extremo. Pero ¿cúal es la definición izquierdista del neoliberalismo (al que asimilan indefectiblemente al liberalismo, al fascismo y a todo aquello que no sea ideales izquierdistas)?:

La libertad de los neoliberales, que suena tan bien cuando se expresa en términos generales, es libertad para el pez grande, no para el pequeño. Liberarse de los sindicatos y la negociación colectiva significa libertad para reducir los salarios. Liberarse de las regulaciones estatales significa libertad para contaminar los ríos, poner en peligro a los trabajadores, imponer tipos de interés inicuos y diseñar exóticos instrumentos financieros. Liberarse de los impuestos significa liberarse de las políticas redistributivas que sacan a la gente de la pobreza5.

Esto no es necesarimante así, ya que aunque puedan existir liberales que piensen que los sindicatos puedan subvertir la libertad de mercado y entorpecer el libre desarollo de la economía, existen liberales que no se oponen a los sindicatos , y piensan que son un contrapeso muy efectivo en la negociación para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Lo que consideran, en todo caso, es que sólo un sindicato liberado de las subvenciones y del estado es un sindicato verdaderamente libre e independiente. También considerían legítima la huelga. El neoliberalismo, por su parte y entendido tal y como fue pensado originariamente, no renuncia a las instituciones básicas públicas que impidan la distrosión del mercado libre (se enfrenta a los monopolios y los oligopolios) ni a las instituciones que facilitan la salud y la estabilidad social.

Al final, sin embargo, ha sido la definición izquierdista de “neoliberalismo” la que ha triunfado, definición que también encapsula al liberalismo y que no los distingue de un ultraliberalismo. Más allá de ello, los propios liberales contribuyeron a que se borrara de la historia el significado inicial de “neoliberalismo” (que sería verdaderamente sinónimo de “ordoliberalismo”) cosa que ayudó a que el término fuera asimilado al de ultraliberalismo, en la medida que las figuras más recordadas del debate de la Sociedad Mont-Pèlerin fueran los más proximos al utraliberalismo.  

El triunfo tardío de Hayek y de Friedman en el plan ideológico se hace en ruptura con el viejo neoliberalismo de la década de 1930 (Audier, S., 2012: 326, 366). Así, por ejemplo, en el coloquio de la SMP (Sociedad Mont-Pèlerin) organizado en Michigan en 1975 para celebrar al maestro recién novelizado, el viejo Machlup hace un balance muy orientado y troncado de la Sociedad. En efecto, no dice nada acerca de la perspectiva “neoliberal”, “intervencionista” e incluso “social” de Rappard, Hunold y Röpke que habían formado parte de la Sociedad. Todo se centra en la figura demiúrgica de Hayek como si hubiera sido el único iniciador de la Sociedad. Los nombres de los alemanes, suizos, franceses e italianos son borrados de la fotografía. Un ocultamiento que es muy revelador de las discordias en el seno de la SMP en los años sesenta del siglo pasado. Además, el homenaje a Hayek se hace precisamente en el momento en que Friedman adquiere un gran prestigio, al grado de eclipsar parcialmente a Hayek: durante la década de 1970 el maestro de Chicago se vuelve el más notable entre los liberales extremos, incluso antes de la obtención del Nobel en 1976. (economíaunam vol. 15, núm. 43, enero-abril, 2018. Journal of Economic Literature)

Al final dentro del término “neoliberalismo” se incluye, en una especie de nebulosa, pensadores con francas discrepancias. Aún así, debemos tener claro los significados originales de los conceptos porque el trabajo de investigación del origen de las ideas nos exige que sea así. En los artículos siguientes nos centraremos en el liberalismo minarquista, porque de acuerdo con esta definición de neoliberalismo que lo equipara con la absoluta desregularización (cosa que es falsa), con la libertad absoluta de mercado y con el capitalismo, sería lo que más se le acerca desde la perspectiva zurda, aunque el minarquismo no pretende contaminar nada. Los liberales, en general, no son necesariamente unos psicópatas (aunque entre ellos pueda haber alguno), aunque no estemos de acuerdo con ellos. Tampoco los neoliberales.

Por último, quiero aclarar, que no soy liberal y aunque en los articulos relacionados con el liberalismo trate de pensarlos ubicándome en una especie de perspectiva liberal, me considero bastante lejano a muchos de los criterios liberales, así como del neoliberlismo. Básicamente, porque no comparto ideas antropológicas de fondo, y defiendo el nacionalismo (un nacionalismo como vínculo ético racional, nada que ver con el nacionalismo fundado en el odio) pero también considero que el liberalismo plantea muchas cuestiones que deben ser consideradas seriamente y que no pueden ser despreciadas. Además hay otras muchas a las que debemos responder. En todo caso, considerando que parto de la teoría de las “caras de la realidad”, según la cual la realidad se despliega en muchas caras, dimensiones y esferas, estimo que necesitamos muchas ideologías y muchas perspectivas de la vida para aproximarnos a comprenderla plenamente, y el liberalismo es un punto de observación muy potente para captar aspectos de la vida que desde otras perspectivas se nos podrían escapar.

 

2¿Tiene Chile una Economía Neoliberal? Christina Park Park SIT Study Abroad

4https://www.economiasimple.net/neoliberalismo-que-es-caracteristicas-y-origen.html

5https://www.economiasimple.net/neoliberalismo-que-es-caracteristicas-y-origen.html

Eduard Serra, 14/05/2020

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